Breve Historia

El YAWARA-JITSU,  nace en Málaga definitivamente en el año 1980, después de varios años de estudio, trabajo y gestación, y aunque mantiene los principios fundamentales del antiguo YAWARA o método de la agilidad, amplía y moderniza sus técnicas, adaptándolas a la vida actual, valiéndose para ello de ciencias auxiliares, como son los diversos sistemas de artes marciales orientales y occidentales que se practican o se han practicado: Judo, Karate, Tae-Kwondo, Aikido, Jiu-Jitsu, Tai-Jitsu, Kung-Fu, Kenpo, Boxeo, Lucha, Full-Contact, antiguo Yawara, Wa-Jitsu, Torite, Sabate, Muay-Thai, etc.

 

 

Antecedentes: Recuerdo, que en una de mis últimas clases de Judo, que daba en Badajoz en el año 1961, me visitó un personaje excepcional, del cual he hablado en alguno de mis libros. Se trataba de un “experto del antiguo Yawara”, cinturón negro y alumno del último “gran maestro” japonés de Yawara, ya fallecido, su nombre Vasco de Oliveira, magnífica persona y gran artista marcial, el cual siguió visitándome durante días sucesivos, ya que esperaba coger un barco que salía de Lisboa para ir a Brasil su país natal. Había permanecido quince años en Japón como agregado a la Embajada de su país. Me hizo saber que sus entrenamientos de Yawara eran muy duros pero eficaces y me enseñó sus codos dejándome totalmente asombrado, ya que tenían un callo de un centímetro aproximadamente de espesor, “de color gris”, como los cascos de un caballo, me dijo, con humildad, que los problemas que había tenido en sus funciones, los había resuelto con los codos. Cuando inicié en Málaga el estudio de mi sistema de Defensa Personal, le puse el nombre de YAWARA, arte marcial que tanto me había impresionado, y para no confundirle con el antiguo, le agregué la palabra JITSU, que quiere decir “arte” o “técnica”.   Así  nació el nombre y a continuación sus técnicas: Luxaciones, golpes o atemis, estrangulaciones, etc. La parte más importante de nuestro sistema o método son las LUXACIONES.

 

Precisamente para su estudio y clasificación, en cuanto a eficacia y técnica, tuve una gran ayuda en mi hijo mayor, Leopoldo, el cual fue el que me animó y ayudó a hacer este “Deporte –Arte Marcial”, ya que era estudiante de Medicina por aquel entonces y fueron muchas horas, días y meses que pasamos los dos encima del TATAMI, estudiando una por una cada luxación, para comprobar cuando empezaba el dolor y cuando era tan intenso que no se podía soportar.

No olvidemos que el YAWARA-JITSU, con arreglo a sus antecedentes y a su estudio, es un método “científico, racional y progresivo”, apto para todos, sin distinción de edad y se puede empezar a practicar a partir de los 4 años de edad.

 

En el Yawara-Jitsu, como arte de la agilidad y de la defensa, predomina la velocidad en todas sus acciones, la esquiva en lugar del choque, la no resistencia y “el aprovechamiento del impulso del agresor como en el Judo”, “el trabajo en círculo como el Aikido”, “la velocidad de sus acciones como el Kung-Fu” y especialmente en el desarrollo de su enseñanza por medio de “técnicas superpuestas”, es decir,  realizar una misma técnica defensiva, sobre diferentes ataques, con lo cual se logra el perfeccionamiento de la técnica y la eficacia de su ejecución.